Programa de Observación de bebés

Viernes, enero 22nd, 2010

Presentación

El programa de observación e intervención de bebés está dirigido a niños de entre 0 a 2 años de edad. Su objetivo fundamental es permitir que madres embarazadas y familias de niños entre 0 y 2 años, además de profesionales y adultos que trabajan con lactantes,  logren identificar los aspectos más importantes para el desarrollo psicológico de un bebé. También facilita y promueve pautas de vínculo y apego más saludables
Además sensibiliza a la familia y a profesionales del ámbito pediátrico a identificar signos tempranos de trastornos del desarrollo y permite así una intervención temprana (por ejemplo, cólicos del primer trimestre, enfermedades a la piel, trastornos generalizados del desarrollo tales como el autismo, entre otros)

Desde nuestro punto de vista este programa resulta relevante porque incorpora una modalidad de intervención que favorece el aprendizaje mutuo entre profesionales interesados en conocer el desarrollo de un niño y las familias (principalmente madres) que experimentan una serie de ansiedades, fantasías y preocupaciones que pueden tener un impacto importante en el estilo de crianza para el bebé.
Creemos que es interesante también porque la modalidad de trabajo implica que por lo menos por un periodo que va de 3 meses a un año, con una frecuencia semanal, un psicólogo o estudiante de psicología se acerca a la realidad más íntima y reservada de familias que viven en otros contextos del que proviene y permite así, no sólo un mayor conocimiento teórico, sino un conocimiento a partir de la experiencia emocional de las distintas realidades en las que se desarrollan los niños de este país.
Además la metodología permite que grupos de alumnos y estudiantes de psicología puedan reunirse y trasmitir su experiencia y aprender del otro. Es un trabajo que está continuamente siendo monitoreado a través del trabajo de las supervisiones.
Es una experiencia de bajo costo en relación al nivel de profundidad de la intervención y del nivel de alcance tanto a corto como largo plazo.
Hasta la fecha se ha implementado principalmente en la comuna de Renca, pero también se ha realizado esta experiencia en otras comunas de Santiago de Chile. Se ha intervenido en un Jardín Infantil, con niños prematuros y sus familias de un Servicio de Neonatología y a niños de 0 a 1 año de edad de un Hogar de Adopción.
La mayor parte del trabajo se ha hecho en los domicilios de los bebés y hasta la fecha se cuenta con un total de más de 215 beneficiarios entre los directo e indirectos de nuestro programa.

Antecedentes de nuestro programa
Nuestro proyecto surge de la necesidad de aprender más sobre el desarrollo emocional temprano del bebé y las pautas de vínculo y apego, debido a que la literatura especializada concordaba que los primeros dos años de vida para un ser humano resultan altamente significativos o determinantes para su desarrollo futuro.  Además notamos que existen una serie de contextos en donde se desarrollan los niños recién nacidos que necesitan de una reflexión mayor y de herramientas que ayuden a favorecer el desarrollo normal de los bebés. Además nos interesa crear grupos de trabajo e instancias de aprendizajes con psicólogos y alumnos de psicología que permita generar más conocimiento y compartir las experiencias a la que da lugar la implementación de nuestra metodología.
También nos interesa sensibilizar a la población de la importancia de realizar tanto un diagnóstico como un tratamiento precoz de patologías vinculares ya que en nuestro ejercicio profesional nos encontramos con que muchas de las consultas psicológicas y de los problemas señalados en los niños, encuentran sus antecedentes en la más temprana infancia del bebé, pero que por falta de conocimiento o información se dejaba que los problemas se mantengan en el tiempo, esperando que se solucionen por si solos. (A menudo nos encontramos con la idea (de profesionales y del sentido común) que cuando hay algo que no va bien en un niño basta solo esperar, antes que consultar, preguntar, informarse, etc.).

Nuestros objetivos

Objetivos Generales
-         Implementar un programa de observación e intervención temprana en niños de 0 a 2 años de edad.
-         Conocer e intervenir en el desarrollo emocional temprano de un bebé a partir del vínculo temprano que establece el niño con sus primeras figuras paternas o de apego.

Objetivos Específicos
-         Conocer los aspectos más importantes del desarrollo emocional temprano
-         Formular hipótesis sobre el rol del vínculo temprano entre una madre (o primera figura de apego) y un hijo en el desarrollo de un niño en su primer año de vida, así como en el curso de su vida posterior
-         Diseñar un método de investigación y observación dirigido a bebés y a sus madres.
-         Reconocer y detectar precozmente algunas de las patologías frecuentes -desde el punto de vista de salud mental-  del recién nacido hasta los 2 años de edad.
-         Contribuir a formular hipótesis sobre el rol de la madre (o primera figura de apego) en el desarrollo temprano del niño.
-         Implementar y proporcionar herramientas para ayudar al niño y su familia a establecer relaciones y vínculos que promuevan su desarrollo integral.
-         Describir e intervenir sobre los mecanismos y herramientas que utilizan los adultos que se relacionan con un bebé que inciden en las modalidades de vinculación temprana e intervenir sobre ellos.
-         Describir la evolución de las relaciones y vínculos que establece un bebé con su familia o con los adultos a cargo.

Nuestra metodología

La estrategia utilizada es una adaptación de un método de observación creado por Esther Bick que lo denominó “Método de Observación de Lactantes”. El Método de Observación  está basado en los principios del método de Esther Bick, creado en 1948 en la Clínica de Tavistok, por un encargo de John Bowlby y que comenzó a ser aplicado a partir de 1960 en Inglaterra y luego en Europa (Francia y España principalmente) y Sudamérica (Argentina y Brasil).
La adaptación de este método se hace, principalmente, para los fines investigativos y de intervención de nuestro programa de Vínculo Temprano, la idea es que este trabajo nos permita crear estrategias de intervención para los bebés y adultos responsables de su crianza. La diferencia esencial con el método de Bick, refiere a que éste busca casi exclusivamente desarrollar las capacidades de observación, en cambio nosotros desarrollamos pautas de acción para poder intervenir en la promoción y prevención de un modo más activo.
Otra característica relevante es que la visita semanal y regular por un periodo de tiempo más o menos prolongado va posibilitando una relación de mayor confianza y de intimidad con la familia lo que permite interiorizarse con los aspectos más profundos de la vivencia emocional del bebé y su entorno. Además promueve que las recomendaciones y sugerencias realizadas se hagan sobre la base de una relación de trabajo que permita un real cambio en la familia. Cabe destacar que para la implementación del método el adulto responsable del niño firma una carta de consentimiento informado en donde toma conocimiento de sus deberes y derechos. Es interesante señalar que en ninguna oportunidad las familias han rechazado participar del proceso (solo en contados casos han abandonado) y la mayoría se muestra agradecida después de terminado el proyecto.
Una de las características interesantes del método de observación es que considera los elementos contratransferenciales o resonancias emocionales que la observación produce en los ejecutores, en tanto ello entrega relevantes aportes a la profunda comprensión del fenómeno.

Nuestros resultados

-         Generación de redes, fomenta el trabajo intersectorial en el abordaje de la infancia, fortalece redes en la materia.
-         Generación de mayor interés en la comunidad por el tema de la prevención y estimulación temprana.
-         Se otorga mayor atención y relevancia –sensibilización- a los menores entre 0 y 2 años que se consideraban fuera de las acciones comunes en salud mental.
-         En el contexto de la institución familiar se puede apreciar un cambio efectivo en las modalidades de vinculación -principalmente entre el niño y la madre- éstas comienzan a adquirir un carácter de mayor estimulación emocional e intelectual para el niño. Además la madre y la familia en su conjunto, al reflexionar más profundamente sobre la vida emocional de su bebé -y de la propia- es capaz de romper con pautas de relación violentas y negligentes que podrían haber sufrido en su propia infancia. La familia adquiere nuevas herramientas para la contención emocional de niños pequeños. Permitiendo entrever así una esperanza para la salida de la repetición de pautas de relación patógenas o empobrecederas.
-         La familia se proyecta junto a su hijo a más largo plazo, lo que facilita que las acciones y las decisiones para su hijo sean más razonadas. Además se realizan con la ayuda del ejecutor del programa.
-         Ha sido posible la detección precoz de patologías tanto en la madre o en el bebé para su intervención temprana y derivación oportuna a los especialistas correspondientes.
-         Creación de una serie de estrategias para enriquecer las modalidades de estimulación afectiva y cognitiva de los niños.
-         Validación progresiva de una metodología de observación e intervención temprana.
-         Mayor conocimiento sobre el desarrollo emocional temprano.
-         Mayor conocimiento sobre particularidades de establecimiento del vínculo temprano entre el niño y su figura de apego.
-         Intervenir precozmente en patologías de inicio temprano o derivación oportuna a especialistas.
-         Sensibilizar a los adultos a cargo del bebé sobre la importancia de una adecuada estimulación emocional e intelectual del bebé para su desarrollo futuro.
-         Preparar a profesionales de la salud mental en el conocimiento profundo sobre el desarrollo mental infantil y diseñar pautas de intervención cuidadosa y respetuosa de cada familia.